Homenaje a Aquiles

Para ti, salao! Andas siempre al pie del cañon con las cosas a cuestas y ya te lo dije. Me sorprende que seas capaz de lo que eres con tanto freno, imagina a rienda suelta. Esta era la presentación de Aquiles en No Sólo Seducción, la publico hoy aqui como homenaje:

Soy un andaluz muy orgulloso de su tierra, que hace tiempo que se grabó a fuego la frase: “Cuando sea viejo, no quiero lamentarme por “algo que siempre quise hacer pero nunca fui a por ello” “. Es decir, estudié la carrera que me apasionaba, con el apoyo de mi familia a la cual se lo agradezco muchísimo, y practico habitualmente el arte marcial al que consagro mi tiempo de deporte. Y me he currado tal vida social que me cuesta cumplir con toda mi gente con la frecuencia que quisiera; porque es que ahora, estoy enfrascado en la preparación de mis oposiciones: otro sueño por el que voy a luchar hasta verlo cumplido.

Con todo esto, quiero señalaros que soy un tipo normal. Sólo que me pregunto qué es lo que quiero, y voy a por ello con todo, y si me caigo 5, 8, 1.000 veces, 1.000 me vuelvo a levantar, aprieto los dientes, saco la casta que todos tenemos y sigo persiguiendo mi meta, con más garra que antes. Hasta que lo consigo. Tan sencillo y cotidiano como eso.

En cuanto a mi relación con el sexo opuesto, comienzo diciendo que hay 3 tipos de seductores.

Están aquellos que antes de interesarse por esto de la seducción, no tenían ya ningún problema a la hora de tener una aventura con una chica, o un rollo, o algo más. Y con otra, y con otra… Para ellos es como andar. Son los llamados naturales (ver glosario).

Luego, están aquellos que, si bien desde que se empezaron a interesar por el sexo opuesto (pongamos entre los 12-14 años tenian nociones básicas sobre qué atrae a una mujer, cómo es más o menos el flirteo con ellas (o ligarselas, si lo preferís que no es mi caso), conseguían algun que otro cierre con alguna que otra chica… pero querían mejorar y llegar a ser buenos jugadores, al nivel de los naturales, cosa que no tenían.

Repito, antes de conocer siquiera la existencia de una comunidad de personas que desentrañaban los mecanismos del juego.

Y por último, están aquellos que, cuando empezaron a interesarse por las mujeres, no tenian ni la más remota idea de cómo “ligarse” a una chica, ni se les pasaba por la cabeza el concepto “voy a hacer que esa chica sienta atracción por mí” y que, aunque veía cómo sus amigos a su alrededor lo hacían continuamente… era incapaz de captar un ápice de qué narices se cuece en un mero “tonteo”, ni cómo se lleva a cabo.

Adivina a que grupo pertenecía yo.

Acertaste.

Al último grupo.

Te preguntarás entonces con qué cara me pongo a escribir sobre seducción. Te contestaría: hablo de cuando empezaron a gustarme las chicas, es decir, 11-12 años, situación de desconocimiento y frusquedad que se prolongó durante la adolescencia. Porque sí, yo era lo que algunos llaman un frusco. De marca mayor.

Era. Ahora estoy a años-luz de aquel chico frustrado.

Todo empezó a cambiar una noche de verano, cuando mi amigo David propuso que yo entrara a dos chicas (en seducción: “apertura”). Ante mi temblorosa negativa, y mi tambien temblona respuesta de “tio tio, yaaa otro día”, me dijo muy seriamente que era solo excusas, que siempre lo pospondría, y que si no me enfrentaba a mi miedo esa noche no lo haría nunca.

En ese instante comprendí que tenía razón. Tomé aire, y fui a abordarlas de cualquier manera. Las traje a mi grupo, intentando controlar mi tembleque. Tenía 16 años.

Aquello fue un antes y un despues. La siguiente chica que aborde tambien me dio miedo, pero ya bastante menos, pues mi cerebro había comprendido que no van a aparecer 20 samurais dispuestos a descuartizarte porque te rechace una chica. Y la siguiente menos…

El siguiente problema era que me costaba mucho hacer progresos con una chica, amén de cogerme buenas y grandes monitis. Y cuando lograba besar a alguna y más allá, no comprendía cómo lo había hecho. No era un natural, amigos. Pero sí tenía algo claro: no iba a rendirme porque ninguno de mis colegas naturales a los que pregunte, no supiera o no quisiera explicarme el secreto para flirtear con una chica y lograr vivir con ella momentos fabulosos. No.

Iba a seguir conociendo chicas, intentándolo, e iba a aprender lo que mis en aquel momento cortas entendederas para las mujeres (nubladas por algun trauma que otro, y por la obsesión de echarme una novia) me permitieran, hasta que lo consiguiera. En esas estaba cuando, tras avanzar un poco por mi cuenta… cayó en mis manos la primera obra sobre seducción que leí: Sexcode, de Mario Luna.

Hoy por hoy, hace algo más de 2 años que descubrí esto de la seducción, y los que me conocen pueden afirmar que he mejorado muchísimo en este tiempo, y que hoy por hoy mi juego mejora en cada interacción, siendo capaz de cosas que ni me atrevía a imaginar hace unos años, cosas tan inalcanzables como atraer a una chica que me gustara, hacer que se ponga nerviosita con lo que digo, arrastrarla a un torbellino de sensaciones… y otras cosas que no cuenta un caballero.

Bueno, mejor dicho, que me parecían tan inalcanzables. Porque en tu juego interno juega un enorme papel la vision que tengas sobre tí mismo y la importancia que le das a las cosas.

Y lo que me parece aún más bonito. Por fín comprendo lo que se cuece, y soy yo uno de esos que flirtean alegremente. Sólo que a diferencia de los naturales, yo comprendo perfectamente qué pasa a cada momento. Y se sacarle el máximo partido a mis “nuevas habilidades”. Me siento como Neo después de conocer la verdad, si habeis visto Matrix. Hay que haber sido un negado para las mujeres hundido en sus propios miedos y obsesiones para entenderlo.

En resumen, tras dos años, cada vez obtengo más logros, y con ese tipo de chicas que son tan guapísimas, que tienen una silueta tan hermosa, que hace tiempo me hacían temblar ante la idea de decirles nada. Y hablo de tiempo después de empezar a luchar contra el enorme pánico a la apertura que tenía hace unos años. Hoy, cada vez ando más cerca de ser el seductor que quiero ser.

¿Qué te quiero decir con esto, querido lector? Que si resulta que si tú, hoy, no estas contento con tu vida amorosa/sexual, si eres el típico tío que cae bien a las mujeres, pero éstas no se sienten atraídos por tí, solo algunas de las que no te gustan… si te sientes mal contigo mismo por no tener el valor suficiente de hablar con esa chica con la que coincides en el bus de camino a tu trabajo/instituto/universidad… que sepas que yo, el Aquiles que postea esos reportes que postea, ha estado allí. O incluso peor que tú.

Yo he sido un pringaete con las mujeres que no besó a una chica hasta los 18 años, un pringaete que a base de esfuerzo, de enfrentarse a sus miedos, de no rendirse jamás, de reponerse ante un fracaso y volver con alegría y con ganas a abordar a otra chica, sin importarle que por su poco conocimiento hiciese el ridículo (que lo he hecho, más de una en mi facultad ha sufrido mis antaño torpes intentos (hace 3, 4 años), menos mal que algunas me miran ahora de otra manera jajaja)…

…que a base también de ser honesto consigo mismo a la hora de reconocer que tiene cosas que mejorar, y que es un manta en algunas, se ha dedicado a leer algunos libros (para empezar, recomiendo no más de 3) y a consultar en cierto foro (desde agosto, posteo en nuestro foro oficial), y SOBRE TODO a base de practicar una y otra vez, y seguir haciendolo, corrigiendo sus errores y teniendo en cuenta sus aciertos a la vez, y el porqúe de todo…

…gracias a eso, aquel fruscazo está hoy flirteando con dos auténticas bellezas, teniendolas a ambas casi a punto de caramelo para un cierre. Una de ellas me habría producido miedo por “inalcanzable”, tal es el calibre que tiene.

He estado peor que tú. Con constancia, trabajo duro, interiorización de los conocimientos, y práctica y naturalización de los mismos, soy ahora casi quien quiero ser, tambien en esta faceta de la vida.

Y si yo, que soy un tipo normal como tú, lo he conseguido… tú también podrás. Porque además tienes algo que yo no tuve: ayuda. La que estamos encantados de ofrecerte.

Encantado de ser leido por tí 😉

Aquiles

2 comentarios en “Homenaje a Aquiles

  1. La verdad tio q me quedo sin palabras tio, es un post grandioso, ya q me siento completamente identificado contigo; hasta el punto de leer xa intentar mejorar q yo leo xo no lo debo de interiorizar xcorrectamente

    Da gusto ver a gente q se interesa x intentar sacar a la gente de un tunel de los q la mayori de la gente cercana se rie y quiere q permanezcas

    Saludos

  2. Recién caí en este blog. Sinceramente, ayer mismo me estaba planteando muchos de estos temas, y me parece increible lo que estás haciendo. Esto me viene muy bien, y se que más adelante voy a necesitar tu ayuda. Muchas Gracias 🙂

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