Emoción frente a indiferencia

Este tema surge frente a la pregunta sugerida por Emirucho acerca de si resulta más sencillo obtener reacciones y resultados de una persona que se muestra enojada (es decir, reacciona ante ti de alguna manera) o una persona que se muestra indiferente (es decir, muestra ausencia de reacciones frente a ti). En resumidas cuentas, se trata de la eterna pregunta de a quién es más fácil llamar la atención.

La pregunta prácticamente se responde sola: ninguna de las dos personas.

Esto se debe a que por una parte se trata de transformar una cierta reacción adversa (en gran parte de los supuestos que plantearían esta pregunta) en una que nos favorezca más. Y por la otra parte tenemos que generar una reacción y una respuesta (cosa que en cierta medida puede ser más complicado, partiendo de cero). Ninguno de los casos es sencillo.

Este tema tiene su complejidad en el hecho de la incertidumbre y las controversias. Siempre puedes topar con casos de personas que no quieran mostrar ninguna clase de reacción, o que no quieran variar la que ya sienten por mucho que experimenten el estímulo adecuado para ello. Sin embargo hay un gran pero en estas cosas.

Ese gran pero se refiere a que, en muchos casos… Cuando una persona quiere mostrar indiferencia ante ti se debe a motivos propios (y muy seguramente, son simplemente absurdas pajas mentales de factura propia).  No siempre, pero suele ser así.

En el otro lado de la balanza, cuando una persona muestra alguna clase de enojo o reacción adversa frente a ti se debe a que algo que has hecho, dicho o algo en torno a ti (consciente o inconsciente); ha hecho que algo en su interior se remueva de una forma indeseable para dicha persona, o ha contrariado sus intenciones, lo que piensan, lo que sienten o sus fachadas y máscaras sociales de alguna manera.

Entonces nos damos cuenta de que en este segundo caso, partimos con tareas añadidas: detectar y descubrir lo que ha ocurrido, su alcance y las causas que lo motivan. En este momento me hallo en un caso similar con varias personas que en un principio se manifestaban como amistades, pero ahora se pueden llegar a inventar mil y una excusas (y ninguna tiene que ver con las demás) para justificar que ya no lo sean.

Esto nos deriva a un tercer caso: cuando alguien reacciona negativamente ante ti por causas externas, percepciones exclusivas de dicha persona frente a situaciones que desconoce en gran medida y que interpreta a su antojo.

En casi la totalidad de estas situaciones englobadas en el tercer caso se trata de personas manipuladoras a cuyo juego no te sometiste, por lo cual pasas de ser algo agradable y divertido para ellos a una potencial amenaza y un factor de riesgo. Reacción usual: alejarse de ti y tratar de producirte alguna clase de mal. Normalmente arrastrando a otras personas a sus propias intenciones, y causando así distanciamientos o enfrentamientos entre personas que fueron amigos de antemano.

Para terminar con este tema, resta mencionar que esto va entrelazado con temas que trataremos adelante, como el miedo a la soledad, o bien mostrar necesidad frente a ciertas personas o frente a tener una relación en sí. Y ya solo resta decir que a partir de ahora las sugerencias de temas que hagáis van a ser debidamente analizadas y planteadas. Si la duda lo merece, tendrá su respuesta en el blog mediante un escrito.

Abrazos!

Kheldar

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