El escrito de hoy surge fruto de varias numerosas consultas acerca de este dichoso tema, que todos parecen creer que es la llave hacia el éxito inmediato y seguro.

Todos los consultantes se llenan la boca con el concepto que se les vende acerca de la susodicha tensión sexual, y pocos de ellos se paran a preguntarse un par de cosas.

La primera pregunta es… ¿Qué es la TENSIÓN SEXUAL?

Y seguimos con “cómo se crea la tensión sexual, de qué forma se crea, cómo valerme de ello cuando quiera”…

Al menos para los impacientes y los que tienen la curiosa costumbre de creerse “necesarios” para que todo ocurra por su acción y voluntad; estas entre comillas son las preguntas.

Hay gente que me dice:

Yo leí artículos en Internet y eso. En ellos leí que la tensión sexual se crea con contacto visual, con la pausa al hablar y con el contacto físico… ¿Eso es cierto? ¿O cómo se crea la tensión sexual?

Esa clase de preguntas nos llevan a perdernos.

No son las preguntas adecuadas.

No son preguntas poderosas que quieran lograr claridad.

Así pues… Trabajando sobre el abstracto asunto de la tensión sexual debemos dejar claro una serie de cosas, por partes:

  • La tensión sexual no es algo que puedas describir con palabras fácilmente, pero si la has vivido puedes reconocerla y describirla. Que te comprendan o no es otra historia.
  • No es algo que puedas generar como te viene en gana. Y de hecho, si tratas de forzarlo solamente consigues quebrarlo.
  • No es algo que pueda aparecer con todo el mundo. Para muchos casos, únicamente llegas al nivel de complicidad profunda, sin que ninguna de las partes sienta el deseo de llegar a más.

Precisamente ese es el asunto primordial en el ABC de la tensión sexual.

Igual que la energía, ni se crea ni se destruye; sino que se transforma. Sumemos más.

Mi propuesta es ésta: la tensión sexual es una expresión espontánea de la atracción subyacente… Del intercambio de energías sutiles.

Ya he dicho que esas preguntas que solemos plantear sobre este tema son incorrectas, y que las respuestas que muchas personas les dan son inadecuadas…

Pero sin embargo, queremos entender.

Y más importante: queremos sentirlo.

Así que nos hallamos ante un punto curioso, donde la mayor parte de las personas sensatas (por llamarlas de algún modo) dejarían de intentar aprender sobre la tensión sexual por escrito.

Si se parecen lo más mínimo a mí, saldrían a buscar a esa persona que hace que su mundo tiemble y se ponga patas arriba, que hace que le tiemblen las piernas y tenga cosquillas en el estómago.

Y allí aprenderían. A filo de navaja.

Yo pienso, siento y creo firmemente que esta experiencia es la manera adecuada de aprender sobre la tensión sexual. Pero todavía habrá quien me pregunte…

 ~~

Y entonces ¿cómo “se crea” la tensión sexual?

Si googleas «tensión sexual», hay un montón de sitios tipo de la industria del ligue que describen lo que ellos piensan que la crea.

El único asunto real aquí (y remarco lo de único y real) es que la tensión sexual no se crea.

Es algo que se da naturalmente cuando dos personas deciden comunicarse y compartir de una forma abierta y desinhibida, sin más.

Cuando hay auténtica conexión y complicidad pueden darse esos deseos –o no llegar a aparecer, o quedarse cortos–. Pero si se dan…

Es la forma en que aparece esa cosa que llamamos tensión sexual.

Nunca va a haberla entre dos personas que no se sientan cómodas y cómplices el uno respecto del otro. 

La gente haría bien recordando eso, pero prefieren obviarlo.

El hecho de que en esos sitios de Internet hablen de tocarse, y del contacto físico en general; es porque ese contacto a veces es una muestra de esa confianza y complicidad que lleva a la tensión sexual.

Es un error heurístico: la gente que escribe para esos sitios y los administra, piensa que forzando el contacto pueden crear intimidad y deseo por inducción.

Y en realidad la tensión que consiguen es la otra: la de la incomodidad.

La gente que está metida en esas paranoias, habla desde una perspectiva de ser necesarios e imprescindibles, de tener que dar pasos concretos para que todo lo que hagan con los demás ocurra como quieren, y no…

La vaina no fluye por esos cauces.

Ni ellos son tan necesarios como les gustaría, ni pueden influir tanto en los demás como para que la gente reaccione como ellos quieren en todo momento.

Esa gente tiene la puta mala costumbre, hablando en plata, de pensar que ellos son los responsables de hacer que todo pase, de que pueden crear lo que les de la gana en los demás.

Estas cosas no se crean.

Tú no las puedes crear, tan sólo aprovechar.

No puedes ir por ahí chasqueando los dedos y creando confianza, comodidad, buen humor, atracción, deseo, tensión sexual; pues esas cosas aparecen igual que aparecen en una buena amistad:

Con acción del tiempo y el contacto regular,
haciendo y viviendo cosas juntos,
compartiendo momentos de calidad,
agradables y placenteros.

~~~~

La definición intrínseca de tensión sexual es acerca de dos personas que sienten deseo mutuo –o una de ellas desea a la otra–, pero cuyo momento de contacto sexual se retrasa deliberadamente o nunca llega a ocurrir…

Con eso te lo digo todo.

Ahora es cuando viene alguno y dice:

Pero entonces… El contacto visual, la pausa al hablar, el contacto físico, lo que tú haces con tu cuerpo; ¿eso crea atracción? Oí en un video de *insertar gurú al azar* que él dice que lo que tu haces grita más que lo que tu dices. Que lo que dices queda totalmente eclipsado.”

Y yo respondo, literalmente y a título general para todo consultante:

~~~~

No son pocas las veces que he dicho ya en este blog y a las personas en vivo y en directo que todo eso que se cuenta como generadores de atracción, complicidad, deseo y tensión sexual no generan nada sino que LO EXPRESAN.

No se trata de que lo que hagas y lo que digas lo provoquen, es que son fruto de eso y al mismo tiempo lo continúan y lo preservan o lo hacen desaparecer (lo transforman)…

Pero no lo “crean”. No lo hacen aparecer de la nada, como muchos aspiran y/o desean hacer creer. Lo manifiestan.

NO es lo mismo manifestar algo que ya existe, que hacer aparecer algo que no existe de la nada.

~~~~

Yo si fuera tú, querido lector de sitios de Internet con consejos sobre citas, dejaría de complicarme la vida intentando echarme a las espaldas responsabilidades que no existen ni se pueden lograr…

Y me diría a mí mismo: limítate a salir ahí y hacer lo que te guste/apetezca hacer realmente (no esa bazofia compulsiva del “sargeo” que lleva a muchos tipos ahí fuera a pensar que si no “sargean” no van a lograr nada socialmente hablando y sentimental/sexualmente menos todavía), diviértete y emociónate, y aprende a transmitir eso a los demás.

Y FIN.

NO LEAS MÁS SOBRE SEDUCIR.

Esa idea de hacer, hacer y hacer constantemente intentos por atraer a la gente y no dejar de hacer aproximaciones a personas desconocidas, es para mantener a las personas entretenidas y generarles una miseria existencial.

Crean un dolor ficticio en base a conseguir que los aconsejados acumulen unos “fracasos” que se producen cuando “practican las doctrinas y no obtienen los resultados deseados” (los que los gurús les prometen, por lo general).

Es más que obvio por qué no se suele lograr nada de provecho.

Esos gurús son unos farsantes que, si por mí fuera, estarían mejor en el olvido (o en el completo anonimato) sólo por la mala racha y la basura mental que ha generado su doctrina plagiada (entre sí mismos, encima, para que sea más endogámico todo).

Crean el caos menos generativo en las mentes de las personas que los han leído, y lo peor es que los que les siguen han asumido que las cosas son como ellos las cuentan.

A la mierda el juicio y el ojo crítico. Arriba el pensamiento único.

Esos gurús… Dicen que ayudan a los demás, que quieren lograr que tengan el éxito social y sentimental que merecen.

Esa gente habla mucho, cuenta mucho, escribe mucho, “hace” mucho… Pero siguen SOLOS o peor aún, con mujeres que (cuando no son contratadas, you know) van con ellos de floreros.

A no abrir la boca cuando ellos están hablando con “sus colegas y sus alumnos” acerca de su nueva dosis de mierda para las mentes ya enfermas y las que no lo están todavía…

Pues no nos olvidemos: como empresas que “son”, quieren captar clientes. No les interesa lo que pase luego con ellos.

Alguno de esos gurús, incluso -y según él mismo, claro- puede seducir a cualquier mujer copiando a cualquier persona su manera de seducir

Y yo, tanto como cualquiera que mire a través de los velos con los que tratan de ofuscar al público, lo único que veo es que esa gente no es capaz de mantener a nadie realmente a su lado, y que tiene que contarle el mismo cuento a todos porque no hay nada real detrás de ellos.

Y como ser así no aporta nada, todo esto acaba siendo…


Un GRAN problema para quien solamente quiere ser mejor persona, y pensando que son legales y eficaces,
les hace caso a ellos.

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Haz click en esta imagen si quieres apuntarte a una opción honesta y realista para multiplicar tu éxito social. Además, sacarás tu lado más sexy. ¿Quién da más? 😉

Los que vemos mas allá de toda esa parafernalia con la que nos quieren ofuscar, sabemos que los que no se dejan engañar por la mercadotecnia y las grandes promesas duran como mucho en un año a contar desde el momento en que entran.

Es muy sencillo: llegan buscando algo que les haga mejorar, y en vez de eso descubren que desde que empezaron sienten cada vez más odio, más rencor y más rechazo; hacia sí mismos, hacia el sexo deseado y hacia las personas que cree que son “obstáculos”…

Y de repente algo hace click… Y se dicen “yo no quiero vivir con este veneno quemándome las entrañas”.

Cuando quieren curarse, acuden a personas como el que ahora os habla, y terminan haciendo aflorar su mejor yo porque les hacemos mirar adentro y compartir lo que encuentren…

En vez de inventarse una vida de lujo y abundancia y tratar de convencerse (y convencer a otros) de que ellos son así.

Por eso querido lector, yo te sigo recomendando… No te compliques innecesariamente.

Diviértete, emociónate, disfruta realmente de ti mismo y de lo que sientas y hagas, pero no vayas por ahí vagabundeando en busca de mujeres.

Eso es lo mas increíblemente necesitado que se puede hacer y ninguno se da cuenta, porque es el consejo favorito de estos pseudogurús.

Tú mira a tu alrededor y dime, ¿cuántas mujeres van por ahí entrando a chicos al azar porque según ellas les han llamado la atención o porque necesitan resolver dudas existenciales con su ayuda?

O bien, ¿cuántas mujeres ves que en vez de estar con su gente hablando, divirtiéndose, o bailando o lo que sea… están por ahí pastoreando grupos de hombres en busca de datos de contacto?

O peor todavía, mendigando besos o intentando meterla en tiempo récord.

… Más bien pocas, por no decir casi que ninguna.

Pero siempre se dan casos, así que no afirmaremos rotundamente –al menos por ahora– que ellas no hacen esas cosas.

Tal vez te venga bien revisar los siguientes vídeos.

Y si quieres probar algo diferente, y que realmente funciona… Te dejo una muestra de lo que nosotros mismos hacemos. Visita este artículo de Steve Mayeda en Play it Sexy! – ¡te encantará!


Sergio Melich (Kheldar)Autor: Sergio Melich (Kheldar)
Pedagogo al 90% y subiendo. Comunicador y mentor por vocación (y pronto, más cositas). Autor de las webs La Vida es Fluir & Play it Sexy!, Aventurero y Heartist (persona comprometida a vivir, crear y obrar con cabeza, corazón y conciencia). Escribo sobre el Buen Vivir: autoaprendizaje, estilo de vida, habilidades sociales, relaciones y más.

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28 comentarios en “El misterio de la Tensión Sexual: qué es y cómo funciona.

  1. Yo caí por en las trampas de los gurús empece por el famoso “manual” y ya hace tiempo que me quite de esas trampas, gracias a ti Kheldar.

    Te lavan el celebro con sus “teorías” que en realidad no sirven para nada, al principio te lo pintan suculento, como hay mucha gente que tiene problemas de auto-estima, de auto-conocimiento, de relaciones sociales con el sexo contrario y te venden de que funciona, pero tampoco me puedo quejar porque es un camino que pase y que me ha llevado a otro en la cual me siento satisfecho y quiero seguir hacia adelante: el de la paz interior (meditación, relajación, Reiki, etc) y el de ayudar a los demás sin trampas, con transparencia y sinceridad, no creando un producto que vender a toda costa con eslóganes engañosos, de hecho escribí un libro y ahora lo estoy ilustrando cuando lo acabe a finales de junio lo publicare(si puedo), es una fabula espiritual… Emepzo siendo un libro de auto-ayuda y se quedo en fabula.

    Y ahora mi opinión, yo también cuando me leí esos libros y esos foros me preguntaba ¿Cómo se crea la tensión sexual? Demasiadas teorías y todo el mundo decía la suya. Pero pienso que tiene que haber una conexión, física, mental y espiritual con esa persona, puede que una más que la otra dependiendo de el tipo de relación que tengamos o que llevemos y a partir de allí empieza a salir la chispa, si una de las dos partes ya no experimenta eso, es imposible que exista alguna tensión, ya puedes tocar, abrazar, crear “kino” como le llaman, pero no vas hacer nada…

    Aquí mi pequeña opinión.

    Un fuerte abrazo desde Barcelona!!! y disfruta del bonito día nevado! 🙂

    • Bueno, lo de pequeña será un decir… ¿No? jajaja

      Creo que no necesito añadir nada a lo que ya se ha dicho. Me gusta la idea que tienes acerca de esa conexión que para el que suscribe, también es lo que podríamos llamar tensión sexual. Así pues… Tan sólo diré que me interesa leer la fábula cuando esté lista. Mucha suerte con ello, está complicado colocar cosas a las editoriales ahora mismo.

      Los engañosos siempre están tratando de crear artificios y más cositas para salirse con la suya… Bueno, dejémoslos hacer sus tramas en paz, que mientras traman no molestan a nadie. Cuando molestan y dañan, es cuando ponen sus tramas en marcha.

      Otro fuerte abrazo para ti, yo por ahora tengo que disfrutar de un día muy fresco pero sin pizca de nieve!

  2. Un día te recrimine que no me gustaban este tipo de escritos y que no creía que fueran lo mejor que podías aportar… hoy en cambio te digo que no, que siempre que sea necesario escribas y digas lo que tengas que decir sobre estos gurús, pues si alguien lo lee, se lo replantea y además cambia de opinión y vuelve a ser quien debe ser, es decir, el mismo, a coger una cachaba y a hacer su camino, pues es suficiente…

    A mí me hicieron más daño de lo que pensaba estos gurús, nunca acabe de creérmelo pero alguna idea se me quedo y me llevo en algún momento por caminos oscuros y al final de ese camino solo había una pared para darte de bruces….
    Y a todo esto sumándole que estos libros, por lo menos los que yo leí eran bastante infumables…

    Solo sentir… y vivir…

    Un saludo y un fuerte abrazo.

    • Cierto es que lo hiciste, compañero…

      Bueno, me he caracterizado siempre por decir lo que pienso y siento, tal como lo lo vivo… Eso ha llevado a que estas gentes lleguen a hablar de mí, pero convenientemente fuera de las “luces públicas”. Es decir, a mis espaldas pero de cara a otros. ¿Que puede ser mentira? Quién sabe, pero viendo las reacciones de la gente para proteger sus negocios… Qué quieres que te diga, pero me resulta creíble, y congruente con su modus operandi.

      Entre tanto, estamos los que sencillamente Somos y Duramos. Te nos has unido por tu propia mano, bienvenido siempre que quieras.

      Un fuerte abrazo para ti también!

  3. Otro misil de crucero de Master Kheldar.

    No hace mucho reflexionaba sobre un post tuyo y escribí lo siguiente: “Te ha dicho lo que quieres oir, te ha regalado esperanza”
    el buhonero del far west vendía extracto de zarzaparrilla o aceite de ricino y lo llamaba snake oil, tal y como comentaba Roadrunner en otro post, aquello servía para curar todo.

    Esta pregunta es el pretexto prefecto para los charlatanes del siglo XXI, ni mas ni menos.

    ¿Cómo crear tensión sexual? / ¿Como ser mas sexy?.
    ¿Como crear atracción? / ¿Como ser mas atractivo?.

    Imagino que eso nos lo hemos planteado todos, elemental, querido Kheldar, hemos de dar respuesta a la ausencia de resultados y la conclusión lógica a la que llegamos es:

    No es / tengo suficiente (lo que sea)
    he de conseguir mas (lo que sea)
    Me falta (lo que sea)

    La premisa de la que partimos no es falsa, pero esta INCOMPLETA.

    ¿Por qué? porque no nos conocemos lo suficiente, es mas, ni siquiera nos conocemos a nosotros mismos y no se puede querer lo que no se conoce, y si no nos queremos nosotros… quién nos va a querer? (creencia letal donde las haya, pero real como la vida misma)

    A mi el término tensión sexual me suena a teleserie americana o mas bien a las críticas sobre las mismas que aparecen en los medios, es algo que pasa, una frase… una mirada… una sonrisa… y salta la chispa, el aire se electriza, hasta la luz es mas brillante y no necesitas decir nada, porque ya lo has dicho todo, la comunicación no verbal toma el relevo.
    Eso no se puede provocar, ni se puede medir, no es racional, no hay método, ni rutina ni hechizo, es un regalo que ofreces que se cruza con el que te presentan a tí, y si eso pasa dos mas dos son cinco, algo nace, algo se crea, independientemente de cuanto dure y cuan profundo sea.

    Para ello has de estar en paz, saber quien eres y qué quieres y esa es la clave, ese es el campo de batalla.

    Volviendo sobre un antiguo post, recuerdo que hablábamos sobre el miedo, tendemos a vincular nuestro atractivo al físico y es obvio que un físico poderoso y una imagen cuidada ayudan, pero no dejan de ser valor añadido, el verdadero atractivo reside dentro ( y no, no voy a referirme a la “belleza interior”, nefasto término con el que los aprendices de cínicos intentan burlarse de la gente poco agraciada), me refiero al ser, al auténtico yo, al que se conoce y acepta, el que no necesita fans ni valedores, aquel que no necesita demostrar nada, pues se basta y sobra a si mismo
    el día que lo encuentres descubrirás que siempre has generado tensión sexual, lo único que faltaba era limpiar las lentes del alma para percibirla, siendo sinceros, a veces has creido captar eso en una persona o una interacción, no es algo evidente, es un sentimiento, una sensación tal vez, pero enseguida reculas y dudas, y abandonas. Las lentes las empaña el miedo.

    Para terminar mi delirante diatriba apuntar algo que de tan evidente muchas veces olvidamos y creo que puede ser una de las raices de esto:

    “No podemos cambiar ni modificar la forma en la que los demás nos perciben”, podemos actuar sobre nuestra forma de mostrarnos y comportarnos pero no podemos dirigir la percepción que tienen sobre nosotros, creo que es una pequeña gran diferencia.

    abrazos

    Nightcrawler

    • Bienvenido de nuevo Night. ¡Concuerdo bastante con lo que dices! Me permito seguir en tu línea.

      Cada cual nos sentirá a su manera, sin la menor duda. Decía el compañero James Bond en los comentarios de otra entrada que los industriales descubrieron la forma de ganar en su propio terreno a la gente falsa, inmadura, oculta tras máscaras, superficial y etc… Y fue jugar bajo las mismas reglas, pero más duro y más exageradamente que esas personas. Con lo cual, no me extraña… Que recurran a cualquier artimaña por “darse alas”.

      Hace poco estaba leyendo un libro llamado Gente Tóxica, que me resulta bastante curioso pues, en su índice de gente tóxica se lisa a los manipuladores. Teniendo en cuenta que la mayor parte de estas personas hace uso -y abuso manifiesto, ya que algunos glorifican e incluso promueven “medios de manipulación” que llaman positivos-; yo ya los tomo por gente tóxica, o como mínimo intoxicada.

      Ya dije en otra parte que es criminal el hecho de fijarse antes en lo que creemos o sabemos que nos falta, que en lo que creemos o sabemos que tenemos ya. Es un soberbio atentado contra nuestra propia autoestima e integridad emocional y psicológica. Una suerte de gesto de refocilarse en nuestras miserias.

      Tío… El otro día estaba yo en una de esas situaciones que tanto odio, de gariteo nocturno con unos amigos. Y me apeteció bailar al son de la música. Ellos estuvieron también haciendo lo suyo, pero de repente me llamaron la atención sobre el hecho de que había alguien bailando conmigo, sin decirnos nada, sin ningún mensaje o intercambio previo… Ella llegó, me vio bailando y se unió a la corriente del momento. Nos contagiamos mutuamente.

      ¡Y cada uno siguió por su camino luego! No hice nada por cruzar palabra con ella, no hizo falta. Nos sonreímos y eso me bastó. ¿Que hubiera podido tener, hacer, llegar a, o incluso querer más? No te voy a decir que no… Pero no fue el caso. Ahora bien, ¿qué crees que hubiera hecho cualquier otro en mi situación?

      Y… ¿Qué habría hecho cualquier *insertar acrónimo de turno para los industriales* o pseudo-gurú de la industria?

      Ninguno de ellos actúa desde la plenitud ni ofrece verdaderamente algo… Son como vacíos insaciables que tan sólo buscan llenarse, llenarse, llenarse; y jamás llegan a llenarse. Porque ellos mismos se vacían y se vierten, y se agujerean también. Por otro lado… A pesar de ese vacío, hay algo que tienen lleno a rebosar y a lo cual no dejan de colmar, por pasarse la vida intentando llenar algo que ya está lleno: su propia persona.

      El mayor problema es intentar sustitur el autoconocimiento y la conciencia de uno mismo, con los utópicos avatares diseñados para ofuscarte y atarte al consumismo si dejas que te atrapen con sus cantos de sirena.

      Yo me sigo adhiriendo a lo que dijo hace muchos años el señor Kieregaard: “Los seductores inexpertos se sirven de recursos desleales, pero… ¿Qué es lo que consiguen? […] No les envidio sus goces. Un hombre de ese tipo es siempre un incapaz, y no deseo que puedan tildarme de impotencia.”

      Un fuerte abrazo.

    • Hay gente que no genera ninguna “tensión sexual”. Cuando creen detectarla, la confunden con simple simpatía.

      Tocar, mirar a los ojos, reírse… Estas acciones no siempre expresan tensión sexual; muchas veces expresan simplemente simpatía o amistad. Bastantes hombres, jóvenes y no tan jóvenes, siguen sin entenderlo; ven que una mujer los toca mucho y ya empiezan a hacerse ilusiones.

      Es frecuente que las personas sean algo más tímidas con aquélla o aquél que les gusta, así que el rollo de la tensión sexual se da muy pocas veces. No obstante, esto no quiere decir que si alguien se comporta con cierta timidez o con algo más de cautela de lo habitual, sienta algo por nosotros.

      A propósito, las series y las películas han hecho pensar a muchos que la mayoría de la gente es lanzada, pero la realidad no se corresponde con esto. A no ser que se tenga una gran seguridad, en general la gente se muestra tímida en estas situaciones. Luego las cosas salen bien en muchos casos, pero también hay bastantes decepciones, porque no es nada infrecuente que nos guste alguien a quien no atraemos. Al final se trata de eso: un factor que no podemos controlar. No hay garantías de nada. La simpatía es tal vez una condición para gustar, pero no es la única condición; tener lo que atrae a los demás dependerá de cada persona. A algunos les gusta la gente tímida; a otros, los que cuentan chistes o los que leen novelas de ficción científica, qué sé yo. En España influye mucho el carácter mediterráneo, así que suelen gustar los que tienen “jeta”.

      El excesivo amor propio, o la excesiva autoestima, por emplear la palabra que hoy está de moda, es muchas veces evidencia de egolatría y de falta de conocimiento. La timidez habitual que observamos cuando nos gusta alguien es el resultado de una personalidad adulta: ser adulto consiste en saber que no siempre vamos a caer bien o que no siempre el mundo y los demás se plegarán a nuestros deseos. La vida es así: cuando creces te das cuenta de que la realidad que te rodea ejerce frente a tus deseos una resistencia muchas veces insuperable. La gente que ha entendido esto sigue deseando que la persona por la que sienten algo se fije, pero albergan dudas razonables. Detrás de la duda siempre hay madurez. Hay que intentar las cosas para saber si salen o no, desde luego.

      Los “gurús” de la seducción no tienen razón. No hay métodos para atraer a alguien que no siente nada por nosotros. Se pueden mejorar las habilidades sociales, claro, pero no hay “métodos” ni “manuales” para seducir a nadie. Por método yo entiendo algo infalible, como un procedimiento para sintetizar tal o cual sustancia; sin embargo, los asuntos humanos no son tan fáciles como los de la química o la física. En estas disciplinas, para obtener tal cosa sabes que debes poner en práctica tal método; pero en los asuntos humanos no hay semejante certidumbre.

      Además, muchas veces ligas cuando menos te lo esperas. A mí es lo que siempre me ha pasado. Y no he tenido un éxito arrollador, ni mucho menos; no quiero que nadie me malinterprete. No voy de ligón por la vida, porque nunca lo he sido. He tenido el éxito que tiene la gente normal. He tenido épocas de sequía largas, como muchos de mis amigos. En los tiempos de nuestros padres era diferente, porque, después de contactos sexuales con parejas coyunturales a los dieciocho o diecinueve, establecían relaciones que perduran en el tiempo. En nuestra época el número de parejas sexuales crece; no demasiado, pero crece, y el tener relaciones prolongadas ya no es visto como una necesidad, así que hay sequías sexuales. A pesar de que el número de las parejas sexuales se eleva, ésta es la realidad de la mayoría de las personas: una vida sentimental y sexual mucho menos intensa de lo que se ve en las películas y en las series, y, por lo tanto, una capacidad de seducción más o menos normal. Hay un grupo reducido de personas que gustan mucho por su aspecto o por su marcada personalidad. Son sólo eso: un grupo reducido.

      Tampoco creo que sea frecuente lo que dice el autor del artículo: las chicas no bailan con desconocidos, al menos en general. Puede pasar, claro, pero no podemos razonar teniendo en cuenta las excepciones. A no ser que el autor sea muy guapo; en este caso sí es posible que se dé con frecuencia lo que cuenta.

      Así veo yo las cosas.

      Saludos.

      • ¡Saludos, Visitante!

        Me ha encantado tu extensa aportación, y como autor principal y dueño de este blog (y del proyecto que alberga), siempre estoy dispuesto a cambiar historias sobre batallitas. Pero para eso, como es obvio, primero tendrás que visitar un poquito más el campo de batalla. Este símil no hace referencia a las relaciones como un conflicto, sino a lo que considero que es una experiencia no demasiado variada ni en contextos, ni en situaciones fuera de tu zona habitual.

        Es muy probable que te hayas ceñido siempre a los mismos patrones para escoger tus compañías y tus ambientes de referencia. De esta manera, es mucho más complicado que des con la clase de personas que tumbarían todas las certezas que expones en tu comentario. Yo conozco -y he conocido, y conoceré- a bastantes personas así. De las que bailan contigo si te ven animado y solo, tanto como si te ven simplemente solo. De las que te lanzan indirectas o directas, o bolas curvas, o bolas bajas. De las que te meten un home run directo, por su recto proceder. De las que sorprenden y se ríen de que no vieras venir su jugada. De las que aman ver al cazador cazado.

        El mundo de las relaciones es muchísimo más amplio de lo que parece, sin necesidad de salir del espectro de las relaciones heterosexuales. Te recomendaría intentar conocer a gente liberal, a parejas abiertas, a parejas del tipo “toda la vida juntos”, a parejas de “amigos arrejuntaos” y toda la gama de situaciones sentimentales que pueden llegar a darse. No son ni más ni menos que un reflejo de una mentalidad que cada vez va cobrando más fuerza. Se resumiría así: “Vamos a dejarnos de mareos y si queremos jugar, juguemos. Hagamos las cosas sobre la marcha y a nuestro gusto, y dejemos de joder con los clichés (y de jodernos por ellos).”

        Por cierto, ya que sacas el tema… El autor es una mezcla de aspecto, personalidad, y una gran dosis de simplemente estar presente y abierto a manifestar lo que sea que siente. A veces incluso habla de sí en tercera persona. 😉

        Encantado de contar contigo en lo sucesivo, siempre que gustes.

  4. Sí señor, Kheldar, me uno a los compañeros y te agradezco este post, una vez más desmontando los mitos de la industria de la seducción, y aún hay mucho trabajo por hacer me temo.

    Es curioso, pero a casi todos los que hemos leído un manual de seducción algo nos ha quedado, algún poso de regusto amargo y rancio, así que estos posts nos sirven para “limpiar” nuestra mente de esos pegajosos restos 🙂

    ¿Acaso no se lo debemos todo a esa novelita de Neil Strauss, tan graciosa y aparentemente inocente, pero que sirvió de vehículo perfecto para propagar el infame evangelio de mystery? A partir de ahí todo lo que leías era como la palabra de Dios, viniese de quien viniese, y te lo creías sin apenas reflexionar. Poco a poco te ibas dando cuenta de la tremenda superchería que te querían vender, pero para entonces el mal ya estaba hecho.

    Me adhiero al 100% a la teoría de kheldar, la tensión sexual no se crea, simplemente ocurre. Seamos más simples, si tu te diviertes y te sientes bien en donde sea con quien sea, a lo mejor los dioses te sonríen y surge la chispa. Luego todo lo que tienes que hacer es dejar que fluya adonde tenga que ir a parar. Pensar en el resultado o en el que dirán tus amigos o en alguna payasada de la seducción es la receta perfecta para ponerte nervioso y echarlo todo por la borda.

    Abrazos

    • ¡Bienvenido de nuevo, roadrunner!

      Je, podría decirse que traigo un poco de epistheme a esta doxa… O lo que es lo mismo en castellano castizo, razón frente a mera opinión. Sigo desmontando mitos y tumbando falsos dioses, pero no me resulta trabajoso. Es más bien algo tirando a divertido y muchas veces, más bien sencillo.

      Otra cosa es la opinión pública, que no siempre concuerda con uno. Pero, ¿a quién le importa? Ya despertarán del trance, y si no… Para ellos hacen.

      Una amiga mía que lleva muchos años ya en mi vida, al leer esto me dijo que la única cosa con la que no estaba de acuerdo es con que la tensión sexual no pueda ser definida con palabras. Y lo curioso es que me estuvo relatando una lista de situaciones donde se manifiesta una tensión sexual tácita, declarada.

      Pero no deja de ser eso, una definición de manifestaciones de la susodicha. Efectos de la causa…

      ¿Prefieres pensar en ello, o disfrutar del momento?

      Abrazos!

  5. Estoy de acuerdo en que la tensión sexual no se crea, es algo natural,es un toma que te doy, pero este tema me parece un poco complicado de todos modos ya sé que es un punto de vista PERSONAL , aunque puedo decir que pienso casi todo lo contrario a ti en este tema ,pero claro yo también lo veo desde mis propias experiencias.
    Eso es como el amor cada uno tiene su propio concepto y cada uno lo vive de una manera diferente .

  6. Excelente blog, de verdad que está muy bien explicado y la orientación que brindas es muy buena, actualmente muchos chicos buscan estar ligando por ligar pero realmente no entienden que haciendo eso solo crean frustración y vacío existencial, ya que las relaciones no sólo es de chico le gusta chica, chica le gusta chico… tiene que ver más con ser uno mismo, compartir que engloba el saber comunicarse con los demás… y dejar que fluyan las cosas… sin meter ninguna carga de expectativa ni demanda… sólo así se pueden tener buenas relaciones… eso no es de un momento… las buenas cosas llevan su tiempo en la vida… fue agradable leerte. Saludos.

  7. No se que me gusta más si Jonny Deep o el articulo 😄 pero ahora en serio muy buen articulo estamos de acuerdo en que si no hay una conexión con la persona por mucho que te creas un seductor que puedes hacer magia es imposible establecer esa conexión con una chica que te ve como a otro chico sin más, nos creemos que podemos hacer de la otra persona lo que queramos solo por conocer su lenguaje corporal por sus ”idis” pero vamos que si no hay conexión no hay magia, si no hay magia no hay tensión sexual y si no hay tensión sexual deja de tener pensamientos sexuales con esa chica porque lo llevas crudo ya que una chica cuando no sexualizas con ella es muy probable que sea porque te vea solo como amigo y nada más por lo tanto suerte ;D

    • Saludos José María,

      Bienvenido a La Vida es Fluir, y gracias por tu presencia y tu comentario. En cuanto a tu pregunta… Te diría que los abordajes, se los dejes a los piratas. Se pueden conocer personas y establecer buenas relaciones con la gente sin necesidad de forzar tu entrada en sus vidas.

  8. Yo solo tengo una pregunta. Estoy del otro lado de este bar hay una chica de aquel lado que ha estado volteando durante la ultima media hora yo quiero acercarme y conocerla, tu me dices que no? Como ocurre todo de forma “natural”?

    • Saludos Lalo, y bienvenido a esta morada.

      Sinceramente, lo natural es que si tanto te apetece conocerla ya te hayas acercado a hacerlo. Pero sin más excusa que el hecho de que en efecto te interesa conocerla… No se trata de que vayas haciendo la hiena por el bar a ver si pillas algo de carne; sino de que te busques y ubiques en un contexto donde lo que hagas sea expresar tus sentimientos y sensaciones.

      Eso es lo natural, tener algo sincero que compartir de manera abierta y honesta (sin querer comprar la atención o el interés de nadie, sin jugar a ver quién tiene el poder, etcétera).

      Un fuerte abrazo y acompáñanos siempre que gustes.

  9. Hola, ésta entrada me viene como anillo al dedo puesto que me siento bastante tocado en tu visió sobre la tensión sexual.

    En mi caso particular, he sido un frustrado sexual/sentimental desde muy temprano en mi adolescencia. Mientras los aspectos profesionales, deportivos y de amistad han crecido en mí y fui superandome a mi mismo en ellos, la parte sexual es realmente tema de preocupación para mí.

    Coincido en que los “gurues” de seducción son basura de la peor y que la mejor forma de conectar con alguien es a través de la espontaneidad.

    Y la duda que me surge es la siguiente: si un hombre tiene la necesidad de comer, y no encuentra alimento por ningún lado, es racional decirle “olvidate de la comida, deja de buscarla que en algún momento se aparecerá delante tuyo un pollo al horno con ensalada”?

    Entiendo y concuerdo con tu punto de vista, principalmente por el hecho de que ser “cazador” y “proactivo” con las mujeres no me ha llevado a ningún lado (me disgusta quedarme de brazos cruzados en la vida, y creo que puedo cambiar mi vida cuando algo me disgusta). Ahora, como evitar la disonancia entre natura (deseo tener sexo con una persona de manera consensuada y mutuamente placentera, mi cuerpo me lo pide) y nurtura (no busques y encontrarás)?

    En lo cotidiano, me enfrento al siguiente dilema:
    1. busco activamente -> no encuentro
    2. soy pasivo -> no encuentro

    Y siento que si decido ser pasivo ó no buscar me estoy mintiendo a mi mismo.

    • Bienvenido a esta morada, viajero. Espero que disfrutes de tu tiempo con nosotros. ¡Y encima llegas con un presente inesperado y muy grato! Una pregunta que -como el propio texto a ti- le viene como anillo al dedo a esta entrada…

      Las respuestas a lo que preguntas, sin embargo, son un poco embarazosas. ¿Cómo puedes no encontrar lo que tienes delante de ti en cada momento, y prácticamente siempre? La vida es así, proveedora de oportunidades para quienes son lo bastante observadores (algunos dirían “lo bastante afortunados”) y las invitan a formar parte de su realidad. Permíteme comentarte cómo me hice consciente de ellas, y cómo podrías hacerlo también tú… Si nuestros espíritus disfrutan y se conmueven de igual modo con la belleza de la vida, vivir abiertamente esas emociones y compartirlas con los demás es el secreto para el equilibrio que buscas.

      Traducido a un idioma más práctico: en vez de “cazar”, prueba a “invitar”. Se trata de un acto de entrega y de celebración… ¿Qué sentido tiene, entonces, convertirlo en violento y desequilibrado? Ninguno. Aceptar los propios deseos, no rechazarlos y no esconderlos es honrar la propia naturaleza. Manifestar lo que sientes abiertamente es honrar tu amor propio.

      Y así, entregas a los demás la posibilidad de escoger hacer lo mismo contigo… O marcharse libremente y en paz por su lado. El acto básico es el de poner sobre la mesa esas bases de honestidad, autenticidad y libertad. Favorecen la comodidad y la confianza; y según a quién te encuentres, hay quien lo considera muy atractivo. Además, casi todas las personas con las que tratamos en estos términos agradecerán la frescura y la claridad de comportarse así.

      ¿Para resumir? En palabras de una amiga mía: da, no quites; suma, no restes. Por supuesto, no hay garantía de que te salgan las cosas exactamente como quieres, pero seguro que no te quedas con el plato vacío.

      Prueba y me cuentas…

      Un abrazo, y vuelve siempre que gustes.

  10. Sos absolutamente genial !!!!!! Tu video hablando sobre relaciones y compromiso no tiene desperdicio… Es hermoso para nosotras escuchar a hombres hablar así.

  11. Tensión sexual estás palabras juntas me suenan a película o serie. Que sí, se dan en la vida real, claro que si no diré que no, pero cuando analizas tanto las cosas que llega un punto donde si no tienes un manual no puedes actuar, creo que algo falla, ya sea los libros que sigues, las personas que lees o tu actitud en general y es algo que cada cual tendrá que evaluar en el momento que llegue.

    Me parece muy interesante tu postura y me han gustado mucho los comentarios y las respuestas, creo que tener una opinión diferente basada en la experiencia, siempre nos ayuda a ver las cosas desde otro ángulo, uno donde no todo es blanco o negro necesariamente, pues en nosotros está a la final poner el color que deseamos 🙂

    • Como decía cierta canción, “yo siempre tengo tus colores preferidos”. 😛

      La verdad es que este post es de mis favoritos, tanto por el contenido como por las aportaciones de los comentarios. Lo único que me podría apenar es que deje de ser de los primeros en el top de visitas.

    • Sergio Melich:

      Como no puedo responderte debajo del comentario que publicaste para contestarme, te respondo en este otro comentario, tan largo como el anterior —perdón por la extensión, pero soy incapaz de expresarme en pocas líneas—, que es un comentario a un par de cosas que ha escrito Diana; aunque la primera parte es repetida. Espero que el no darme la oportunidad de responder debajo de tu comentario no signifique que te molestara algo de lo que dije.

      Yo creo que, en la vida real, la tensión sexual se da pocas veces, esas veces en que se juntan dos personas muy desinhibidas. Cuando identificamos un comportamiento que creemos tensión sexual, suele ser mera simpatía, simple diversión sin ningún contenido erótico. En España la gente se comporta de manera muy alegre, y a veces ciertos gestos, comentarios y miradas se toman erróneamente por tensión sexual. Yo puedo prometeros que he hablado con chicas sobre sexo, con risitas y demás, y, en esas conversaciones no había por mi parte ningún interés sexual en ellas. Quizá ellas supusieron que era tensión sexual, no sé. Un cliché muy extendido es que los hombres no podemos hablar de sexo con las mujeres sin que eso signifique que queremos acostarnos con ellas. Parece que quieren hacer de nosotros máquinas de fo.llar.

      El comportamiento que hoy se difunde en películas y series es un ideal. En otras épocas, el ideal era la castidad; pero no se cumplía, y no porque fuese un ideal absurdo, que, desde luego, lo era, sino porque, en fin, a los seres humanos nos cuesta cumplir las reglas que nosotros mismos nos damos, y da igual la naturaleza de esas reglas. Hoy tampoco se cumple el ideal de la completa desinhibición, que es el ideal de nuestros días. ¿Hay excepciones? Desde luego: en épocas pasadas había gente casta y, hoy, hay gente muy desinhibida, o como queramos llamarlo; ése parece ser el caso de Sergio, que al parecer es un chico desinhibido. Como Sergio hay pocos. Pero las excepciones son sólo eso, excepciones. Para comprender la realidad hay que prestar atención a la norma. Y con esto no pretendo estigmatizar la norma, no me malinterpretéis; ojalá todos pudiésemos ser tan abiertos. En general, hay un nivel de apertura medio: las personas no somos ni muy retraídas ni muy desinhibidas, y ésta es en mi opinión, la norma. Puedo estar equivocado, y voy a explicar por qué.

      Mencionas la experiencia, Diana. El problema de la experiencia es el siguiente. Por experiencia entendemos una operación de inducción. La inducción es un método de razonamiento que consiste en observar un número significativo de casos y extraer de ellos una conclusión universal: afirmamos que todos los elefantes tienen trompa porque hemos observado muchos ejemplares de elefantes y hemos visto en todos ellos algo común, la trompa. Sin embargo, en algunos ámbitos la inducción no es segura, porque extraemos una conclusión universal habiendo observado un número muy reducido de casos. Es decir, hemos obtenido una muestra, que es así como se llama al número de casos, muy reducida. El ejemplo paradigmático que se suele ponerse es el de los rasgos nacionales, y reconozco que es un error que yo probablemente cometa: hay gente que conoce a un número insuficiente de alemanes, españoles, ingleses, etcétera y, aún así, extrae una conclusión y, después, la adorna con la fuerza de la experiencia. Dicen: «Yo tengo experiencia con ellos, y sé que los alemanes, los gallegos, los vascos o los de no sé dónde son así o asá». Si protestas, y yo suelo protestar mucho, porque me va el mambo y me encanta debatir, se ponen furiosos: yo creo que, en el fondo, las personas tenemos miedo a que la fuente de conocimientos que creemos más importante, la dichosa “experiencia”, sea puesta en duda. Porque, si se pone en duda, las dudas se entienden como una especie de merma de nuestro valor: la experiencia vende mucho. Pero, lo siento, si atendemos al más elemental rigor, la inducción, es decir, la base de la experiencia, es en muchos casos una herramienta de razonamiento muy poco segura; y esto es, como dice certeramente Sergio, poner algo de “episteme” en la “doxa”: hacer una crítica de las posiblemente falsas certezas que se extraen con la inducción u otros métodos de razonamiento. Porque para hacer afirmaciones con cierta seguridad, la muestra debe ser enorme, y casi nadie puede acceder a una muestra de este tipo, aunque se pase media vida saliendo de marcha. Tú seguro que, como mujer, has tenido que soportar una conclusión universal hecha con frecuencia: A las mujeres no les interesa el sexo tanto como a los hombres.

      Aún a riesgo de parecer borde o de otro siglo, yo diría que los colores no los ponemos necesariamente nosotros, al menos en muchos casos. Es la pertinaz realidad la que pone los colores; pero, para saber cuáles son esos colores, tenemos que tener una buena muestra de casos…

      Resumo: la tensión sexual es más frecuente en las películas y series que en la vida real. Hay, sin embargo, casos de tensión sexual, claro que sí. Del mismo modo que hay casos de gente juguetona que no tiene reparos en divertirse con la tensión sexual o con lo que sea. Pero son excepciones. Si en vuestra facultad o en vuestro trabajo hay veinte de estas personas, eso no quiere decir que sean la mayoría; simplemente quiere decir que, por las razones que sean, hay un acumulación azarosa de este tipo de personas en los ambientes que frecuentáis. Por supuesto, acepto que puedo estar completamente equivocado.

      En fin, Sergio, o al que corresponda, gracias por permitirme discrepar y perdón por la extensión.

      Saludos.

      Hasta otra.

      • Es cosa del blog. No admite comentarios anidados a más niveles y tendrías que responder al tuyo para seguir ahí la conversación. Yo estoy respondiendo desde el administrador de WordPress y es posible que me permita anidar bajo el tuyo.

        En mi opinión, que es un mero ejercicio de verbalizar inducciones y deducciones por igual, cuestionar la experiencia es cuestionar la mera existencia y las situaciones que hacen que una persona se defina como lo hace. Tambaleas sus cimientos. De ahí que la gente quiera ceñirse tanto a ello, porque aunque la muestra sea insuficiente para globalizar, les da para guiar sus pasos.

        Y les da para aprender a reconocer ambientes y rasgos que podrían ser –o no ser, claro– lo que buscan, lo que prefieren o lo que les sirve. A unos les servirá más un sitio más relajado en ese sentido pero igualmente abierto y demostrativo (un espacio seguro si lo prefieres), y a otros uno donde se vean hasta siete sentidos a cada cosa que se deja sobre la mesa.

        Lo dicho, lo más divertido del asunto es que aquí puedes configurar tu realidad en torno a lo que decidas sostener como tu identidad y tu visión de la realidad. No me creas a ciegas y prueba: cuanto más abierto seas con este tema, y cuantas más invitaciones extiendas, mejores perspectivas. Crece la probabilidad de que la gente resuene con ello y sea recíproca.

        En encontrar tu comodidad y manifestar tu visión sin dañar ni pisar a otros está el arte.

      • Bueno, te voy a confesar algo visitante que yo no soy del pensar en el mundo en general o en todas las personas. Mis muestras las saco del mundo en el que vivo o en una burbuja que dicen y me encanta sacar de allí la experiencia y las ideas que tengo.

        Que puede que no sea lo que piensa todo el mundo, la verdad no me interesa, porque creo que aunque la muestra es pequeña no estoy sola, sé que hay personas que también están en la misma onda, porque por más solos que nos sintamos no lo estamos, siempre hay alguien que piensa como nosotros, y lo mejor te sorprendería saber que hay más de los que te imaginas.

        Así que muchas gracias por la explicación, me parece estupendo y he aprendido un montón con ella, Sin embargo puede que te muevas en un lugar donde no veas este tipo de cosas, pero créeme tampoco es la norma.

        Y sobre los colores, pues te diré que mi realidad la construyo yo y en ella yo pinto los colores que quiero, puede sonar a fantasía, lo es, pero es una pasada si te digo la verdad 🙂

        Un abrazo,

  12. Sergio:

    El problema es que en estos asuntos de la tensión sexual no hay en principio peligro; pero si de la inducción se extrae la conclusión de que, por poner un ejemplo, los musulmanes son todos unos terroristas en potencia, entonces la cosa ya es más seria. No sé si me explico. De todas formas, lo has explicado muy bien, y estoy de acuerdo: poner en duda la experiencia de la gente es ponerlos en duda a ellos o crearles problemas para guiarse en el mundo, al menos si consigues hacer que duden.. La inducción es problemática en muchos casos. Pero no quiero desviarme del asunto.

    La deducción, dicho sea de paso, también, porque deducir consiste en partir de axiomas, es decir, de verdades supuestamente evidentes, para extraer de ellas conclusiones. Un axioma aceptado por mucha gente, especialmente en ambientes conservadores, es que las mujeres se sienten menos interesadas por el sexo que los hombres. ¿Es una realidad? En fin, probablemente suene pedante referirnos a axiomas e inducción para hablar de estos asuntos; pero el rigor es el rigor. Si del axioma “todos los hombres son mortales” extraes la conclusión de que “todos los sabios son mortales”, por ser los sabios hombres (algo que se expresa en la premisa menor), entonces no hay confusión; pero en la vida hay axiomas mucho menos evidentes y los silogismos son bastante más complicados que este burdo ejemplo que he puesto. Para mí, la vida es tremendamente complicada si uno quiere desentrañarla sin prestar atención a sus deseos o a su experiencia inmediata.

    Me parece hasta cierto punto sensato que un comportamiento abierto pueda suscitar que los demás se abran, desde luego; pero no siempre. Te pongo un ejemplo de mi propia vida. Con veintitantos años, había una chica que se comportaba de manera muy abierta conmigo, extrañamente abierta, diríamos; vamos a dejar de lado cuáles eran sus verdaderas intenciones, porque ni las supe ni me importaban (la chica no me interesaba y, además, yo estaba saliendo con una de sus amigas). Pero, más allá de la falta de interés, había algo en ella que, no sé por qué, a mí me hacía recelar; para ser abiertos con una chica no se necesita que haya interés sexual, por mucho que algunas piensen que sólo les damos bola cuando nos interesan, por supuesto. Yo podría haber hablado con ella simplemente por charlar, pero no consiguió intercambiar conmigo más de las típicas palabras de cortesía o las típicas conversaciones que se entablan para pasar el rato. Probablemente mi caso sea una excepción.

    Y me ha pasado justo al revés: he sido abierto con personas que no lo han sido conmigo. Yo creo que, en los asuntos humanos, no hay garantías: no se pude decir que, para conseguir B, hay que hacer A, porque entonces el mundo sería muy sencillo, y no creo que lo sea. Hay personas que tratan extraordinariamente mal a otras que, sin embargo, toleran este comportamiento y ayudan a quienes las tratan mal. ¿Qué los demás sean abiertos contigo al serlo tú con ellos es la norma? No sé.

    Ahora me tengo que despedir definitivamente. La conversación ha sido interesante, pero, por desgracia, no tengo mucho tiempo para estas cosas. 😦

    Un saludo.

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