¿Cuándo debe entrar en juego la sinceridad en una relación?

Este año me estoy entreteniendo en volver a ver todas esas series que me gustaban en épocas pasadas y comprobar si me producen las mismas emociones que recuerdo.

En muchos casos, experimento cosas más intensas y elaboradas que cuando las conocí por vez primera. Veo cosas que antes no veía, tal vez porque no era consciente de ellas y no tenían un lugar en mi foco de atención. No me provocaban ninguna respuesta porque no había nada donde pudieran arraigarse. Pero ahora al parecer lo hay.

Este mes le ha tocado el turno a Miénteme, y en menor medida a El Mentalista.

FB_IMG_1501335402945 En ambas, una persona con increíbles dotes de observación y análisis las emplea para deducir y resolver la culpabilidad en casos criminales. Y casi siempre lo hace dictaminando quién dice la verdad y quién miente (obviamente).

Por eso, y por otras razones, el tema del día será cómo y cuándo abrir la caja de Pandora. No te pierdas esta entrada por nada del mundo. Especialmente si bailas en el límite entre sinceridad y sincericidio. Sigue leyendo

Reflexiones en Abierto – ¿Por qué salvarías o condenarías la vida de pareja?

Si me llevas leyendo el tiempo suficiente, sabrás que soy el tipo de persona que se hace preguntas de todos los calibres. Una serie de preguntas bien sembradas fue lo que le dio vida a este espacio, de hecho.

Todo comenzó compartiendo mis propias ideas acerca de temas en común con un público dado, al cual me gané por ser brutalmente honesto y no aceptar mareos.

Pasado un tiempo, añadí otros temas que captaron mi atención, y una nueva intención. Sin cambiar la dinámica de compartir lo que pienso, quería remover vuestros culos en cualquiera que sea el asiento que uséis. Agitar vuestras conciencias, generaros un interés por hacer las cosas mejor y que salga algo bueno de todo ello.

En resumen: amplificar vuestra curiosidad natural.

Me gusta contagiar esa actitud a los demás, y cuando estoy conversando, a menudo aprovecho para soltar un par de esas curiosidades y crear debates molones.

Me gusta tratar de llegar a una comprensión global que me permita ampliar mi perspectiva y apreciar las de otros a la vez, aunque sea complicado de cojones.

Y por eso… Hace unos días lancé una pregunta bastante potente: por qué salvarías o condenarías la vida de pareja. Para mi sorpresa, bastante gente quiso mojarse. Sigue leyendo

Vivir en pareja sin pajas mentales

Aunque dije que me guardaría lo de “sin pajas mentales” para mis cursos y talleres, no pude resistirme a usarlo para el título de este texto.

Si cuaja lo bastante bien, quizás me proponga convertirlo en un evento recurrente. Me gusta mucho ese formato porque cada grupo que viene lo hace distinto, aunque el tema central sea el mismo.

He estado preguntando un poquito por aquí y por allá cuáles son los problemas que más nos vienen a la mente sobre eso de vivir en pareja, y te sorprenderían las respuestas más comunes:

  • Estilos de vida diferentes.
  • Carreras o decisiones laborales diferentes.
  • Intereses personales diferentes.
  • Decisiones vitales diferentes.
  • En general, casi cualquier aspecto al que puedas ponerle el adjetivo “diferentes” detrás… Porque algunos buscamos activamente la diferencia para crecer. 😉

¿Se nota un patrón ahí?

Por supuesto: lo que más nos cuesta es fluir con las diferencias y aprovecharlas para crecer.

Es posible que se deba a que nos hemos educado y nos hemos desarrollado buscando lo semejante en mucho mayor grado que lo diferente, y solemos esconder las diferencias por encajar.

En consecuencia, nos resulta más fácil conectar a través de los parecidos que tratar de humanizar lo demás y darle un sitio en nuestra realidad.

Y me atrevo a ir un poco más lejos con la premisa que propongo en este texto: si nos cuesta, es porque no sabemos gestionar el egoísmo de manera positiva. Como expondré a continuación, hay una cantidad necesaria e irrenunciable que, lejos de separarnos, nos permite crecer mientras nos mantiene cerca de los demás.

Hablaremos un poco sobre estos asuntos, las consecuencias que pueden tener, y por qué son precisamente el objeto de toda investigación de algunos especialistas. Hacia el final, daré los consejos que me han salvado de perder la cordura y otras cosas en medio de una relación.

¡Al turrón, que se acaba!

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Cómo viven su día a día tus gurús favoritos (y cualquiera que hace lo que tú admiras)

A veces hay que tomar un tono completamente irreverente para hacer notar las cosas.

Mucha gente sabe que me identifico con los bufones, porque eran los únicos que podían decirle la verdad al rey sin miedo a perder la cabeza por ello.

Así pues, permitidme ser vuestro bufón hoy.

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La educación en el cambio de época

Todo cambio de época conlleva un cambio de estilos de vida, de idiosincrasia, de utilización de los recursos y conocimientos ya existentes y de construcción de unos nuevos; ya sea en base a lo anterior, innovando (conectando lo que ya hay de maneras nunca antes vistas) o creando desde cero.

Como no podía ser de otro modo, la propia educación ha sido objeto de revisiones, replanteamientos y reformulaciones. Desde la aparición de corrientes desescolarizadoras hasta la gestación de tribus de aprendizaje en torno a temas muy específicos y super-especializadas en ámbitos concretos; hemos sido testigos -y por fortuna no siempre pasivos- de su evolución.

El presente ensayo (reconvertido en post para mi blog) trata de conjugar mis reflexiones personales acerca de los resultados de ambos progresos: el de la época que habitamos y el de la educación tal como la conocemos, en ambos casos centrándome en lo más actual y diverso que haya llegado a mi conocimiento.

No descarto ningún tipo de fuentes, incluyendo ficciones populares que pudieran servir de motivación, inspiración o estímulo para plantear escenarios de cambio.

En resumidas cuentas, querido lector: esto puede ser un gran pajote mental. Pero me permito recordar que de muchos de esos, en los que creímos y por los que apostamos en su día, es de donde ha nacido nuestra sociedad actual.

Este texto es de esos que puede poner los dientes muy muy largos a los fans de la ciencia ficción, el manga/anime y las tecnologías. Y hasta darles ideas para hacer mejor nuestro mañana, si andan a la caza de inspiraciones.

Todo lo que pido es que esta vez no dejen de lado a los educadores. Que luego nos quejamos de que los profes no están motivados y de que la abuela fuma. 😉 Sigue leyendo