Cuando la vida no fluye

Hoy me apetece que hablemos en el blog acerca de los peores tipos de estancamiento. Es un tema que hemos tratado y que vamos a seguir tratando hasta que termine marzo, el mes dedicado al Lado Oscuro de la vida.

En estos meses, mi trabajo se orienta en torno a la Comunidad que hemos creado en este proyecto. Para quienes no estén al tanto, se trata de un círculo privado en el que nos reunimos para tratar temas candentes y duros; de esos que suele costar mucho sacarlos con tus amigos de siempre o con tu familia, pero que necesitas tratar.

De hecho, este es uno de los temas que más relación tienen conmigo y con una parte de mis circunstancias personales. Ya he contado mis atascos hasta donde no invado las historias vitales de otros, tanto en este blog como en el resto de mis redes.

Si quieres cotillear un poco sobre mi pasado y los orígenes del proyecto, lee más.

Si quieres encontrar una posible solución a estos estancamientos, lee más.

Y si no te interesa nada de lo anterior, cierra la página y santas pascuas. 🙂 Sigue leyendo

Nuestro legendario personal – cómo nos afectan las historias que contamos sobre nosotros

                                        

Somos narradores…

Eso es lo que diría si me preguntas por lo primero que me viene a la cabeza para describir a los seres humanos.

Cuentacuentos. Historias con patas que son conscientes de sí mismas y capaces de desgranarse, de darse a conocer ante un público.

Unos más capaces que otros, por supuesto.

Somos narradores, sí… Pero también somos las historias que llevamos a cuestas.

Historias que creamos cada día, caracterizadas por lo que sea que queremos destacar. Generalmente por los altibajos. Y al compartirlas con el mundo, y al revivirlas nosotros mismos, estamos dándole forma a nuestro presente.

¿Qué me dirías si te confesara que podemos crear nuestras historias de manera que nos ayuden a vivir con mayor sentido y propósito? Sigue leyendo

Abraza tu Lado Oscuro, y deja de asesinar tu bienestar

Hay una grandísima trampa en la que caemos con todo el gusto del mundo cuando empezamos nuestro viaje de transformación personal y tratamos de vivir mejor nuestra vida.

Este obstáculo escondido es, en esencia, una tendencia que tenemos de ignorar toda parte incómoda de aquello que compone la totalidad del ser humano y la experiencia de este ser.

En otras y sencillas palabras: puede resultar muy fácil que escondamos la mierda bajo la alfombra y nos centremos en las cosas bonitas y brillantes.

Como he mencionado en textos anteriores, cuando ignoramos aquellos aspectos más profundamente asentados en nosotros porque nos resultan incómodos, nos estamos fallando a nosotros mismos en la peor forma de traición que existe.

Por supuesto que es noble que queramos verle el lado bueno a todo, y que es virtuoso que queramos resolver amorosamente todos los problemas del mundo… Pero al hacerlo, a menudo fallamos a la hora de reconocer que tenemos que curar primero nuestras propias heridas: traumas no superados, complejos, partes que ignoramos por incomodidad, creencias erróneas y todo lo que se te ocurra aquí.

Hay que reconciliarse con cosas que todavía nos hacen sentir indignos de dejarnos guiar por nuestra esencia de Artistas y de conectar con la vida. Y cuando dejemos de negarnos el derecho a Ser Amor y Autenticidad, podremos darle eso al mundo sin privarnos a nosotros de ello. Sigue leyendo

Cautivos de la Presencia ausente… ¡SED LIBRES!

Como sabrás si me has seguido durante el tiempo suficiente, o si miras los archivos del blog, llevo unos cuantos meses sin publicar nada.

Lejos de la lógica que impera entre los blogueros en todo el mundo, y especialmente entre los que se dedican a dar consejos para ser blogueros de éxito… Resulta que este “abandono” no sólo no me hizo desaparecer del panorama, sino que tuve picos de aumento de miles de visitas en algunos días. Gracioso, ¿verdad? Sigue leyendo

Mayor fortaleza para tu relación

Vamos a ser sinceros: todas las relaciones íntimas tienen su mierda y muchos altibajos. Esos momentos en los que todo parecía color de rosa, dulce y tierno se pueden volver extremadamente irritantes con un poco de tiempo mediante. Y no solamente con eso…

La vida cotidiana y las rutinas de cada uno. Los conflictos inesperados y accidentes. Incluso el estrés fruto del día a día, y tan necesario para seguir funcionando, se cobran un precio de nuestra relación. Un precio a veces demasiado alto. Cuando salimos de la ensoñación de los primeros días (o de la luna de miel, aquellos que se casan para dar un paso adelante en su relación) y la realidad de nuestras vidas vuelve a ocupar su sitio, es muy sencillo que olvidemos que mantener una relación tiene sus requisitos.

Que la vida real no sea como la pintan en las sit-coms, novelas y películas románticas no es necesariamente malo. Al contrario: el tiempo, la dedicación y la energía que invertimos en nutrir nuestras relaciones, también alimenta nuestro crecimiento como personas. Y además de esta buena noticia, te daré otra: no todos los esfuerzos resultan duros.

Cuando nos enamoramos de alguien o nos interesamos en primer lugar por esa persona, hacemos algo que la costumbre a veces elimina (salvo cuando tenemos que defender nuestra postura ante terceros): concentrarnos en sus mejores cualidades (más adelante, en lo más positivo de nuestra pareja) para reforzar nuestro vínculo. Estaremos de acuerdo en que resulta demasiado fácil fijarse tan sólo en los defectos y quedarse pillados en lo negativo. Cuando nos ocurre, obviamos todas las pequeñas cosas que nos alegran y nos encantan al uno del otro… Así como las que hacen de nuestra relación algo genial (y pasteloso, también).

Hoy te dejo con un texto con doble intención:

  • Unos consejos fruto de la experiencia, la reflexión, las conversaciones con amigas y amigos que se abren lo suficiente como para contar lo que les falta y lo que desearían.
  • Una invitación a dejar tu propio consejo, si puedes y quieres sumarte a una cadena de buen hacer para que quienes escogen comprometerse en una relación lo disfruten al máximo.

Vamos con ello. Sigue leyendo