La educación en el cambio de época

Todo cambio de época conlleva un cambio de estilos de vida, de idiosincrasia, de utilización de los recursos y conocimientos ya existentes y de construcción de unos nuevos; ya sea en base a lo anterior, innovando (conectando lo que ya hay de maneras nunca antes vistas) o creando desde cero.

Como no podía ser de otro modo, la propia educación ha sido objeto de revisiones, replanteamientos y reformulaciones. Desde la aparición de corrientes desescolarizadoras hasta la gestación de tribus de aprendizaje en torno a temas muy específicos y super-especializadas en ámbitos concretos; hemos sido testigos -y por fortuna no siempre pasivos- de su evolución.

El presente ensayo (reconvertido en post para mi blog) trata de conjugar mis reflexiones personales acerca de los resultados de ambos progresos: el de la época que habitamos y el de la educación tal como la conocemos, en ambos casos centrándome en lo más actual y diverso que haya llegado a mi conocimiento.

No descarto ningún tipo de fuentes, incluyendo ficciones populares que pudieran servir de motivación, inspiración o estímulo para plantear escenarios de cambio.

En resumidas cuentas, querido lector: esto puede ser un gran pajote mental. Pero me permito recordar que de muchos de esos, en los que creímos y por los que apostamos en su día, es de donde ha nacido nuestra sociedad actual.

Este texto es de esos que puede poner los dientes muy muy largos a los fans de la ciencia ficción, el manga/anime y las tecnologías. Y hasta darles ideas para hacer mejor nuestro mañana, si andan a la caza de inspiraciones.

Todo lo que pido es que esta vez no dejen de lado a los educadores. Que luego nos quejamos de que los profes no están motivados y de que la abuela fuma. 😉 Sigue leyendo

Joder, Caperucita, ¡cómo cambió el cuento!

“Cuando algo dura es que no sopla velas a modas pasajeras.” (SFDK)

La Vida es Fluir va a cumplir siete años en apenas una semana. El 6 de mayo.

Quién lo diría cuando abrí un WordPress gratuito por primera vez…

Este sitio representa una de las relaciones más largas en mi vida, solamente superada por algunas amistades y por las artes marciales.

Es una suerte de testigo de los cambios en mi relación conmigo mismo y con mi vida. Y en muchos sentidos está reflejado un tránsito que todavía me sorprende ver.

Algunos son más banales y otros hasta me preocupan. Así que te hablaré de todo esto, ya que me ha saltado a la vista. Vente conmigo y recuerda tiempos distintos (quién sabe si mejores). Sigue leyendo

Por qué un hombre libre es la cosa más terrorífica para una mujer

Un hombre libre es una de las cosas más aterradoras para una mujer.

Porque, una vez que el hombre se libera…

No puede ser adiestrado.
No puede ser moldeado.
No puede ser controlado.

No puede ser manipulado para ser quien queramos que sea.

Te quejas de que tu hombre no es lo bastante fuerte. De que no te folla lo bastante duro, lo bastante bien o con la frecuencia adecuada. De que no es lo bastante intenso, apasionado, excitante o masculino.

Dices que quieres un Rey, que sea estable y maduro.

Pero lo que no estás entendiendo es, que la cosa exacta que haría de este hombre todo eso y mucho más…

Es precisamente la misma que, cuando se manifiesta en serio, amenaza con destruir por completo cada una de tus fantasías Disney, así como los condicionantes religiosos y sociales que las mantienen vivas.

Y esa mierda es terrorífica. Sigue leyendo

Demasiados bultos bajo la alfombra

Si hay algo que caracteriza a la sociedad actual, es precisamente nuestra tendencia a esconder todo lo que no nos parece bonito, deseable o positivo (especialmente desde que se puso de moda el pensamiento “sonríe o muere”).

Hay algo que no tenemos en cuenta en estos casos: la mierda que uno esconde tiende a enconarse, a descomponerse y a crear mierda todavía peor. Más difícil de limpiar, y con mayores consecuencias.

Otra cosa que no solemos tener en cuenta: todas las emociones que reprimimos o no expresamos por pensar así van a jodernos incluso más. Son el veneno del alma, y no se puede culpar a nadie por dárnoslo. Es cosa totalmente nuestra.

El resultado, por desgracia, suele ser una desconexión de la persona que se castiga de esta manera… Y por consiguiente, todavía mayores dificultades para resolver la situación. Porque, por suerte o por desgracia, somos seres sociales.

Y tanto si es porque nosotros mismos nos alejamos, como porque alejamos a los demás con todo el mojón que podemos llegar a cargar… La cosa está que jode. Sigue leyendo

Nuestro legendario personal – cómo nos afectan las historias que contamos sobre nosotros

                                        

Somos narradores…

Eso es lo que diría si me preguntas por lo primero que me viene a la cabeza para describir a los seres humanos.

Cuentacuentos. Historias con patas que son conscientes de sí mismas y capaces de desgranarse, de darse a conocer ante un público.

Unos más capaces que otros, por supuesto.

Somos narradores, sí… Pero también somos las historias que llevamos a cuestas.

Historias que creamos cada día, caracterizadas por lo que sea que queremos destacar. Generalmente por los altibajos. Y al compartirlas con el mundo, y al revivirlas nosotros mismos, estamos dándole forma a nuestro presente.

¿Qué me dirías si te confesara que podemos crear nuestras historias de manera que nos ayuden a vivir con mayor sentido y propósito? Sigue leyendo