¿Qué es el COACHING?

Mucho se ha dicho sobre esta nueva disciplina que ha tomado un gran auge en las décadas recientes. Si nos atenemos a una de las definiciones más estrictas, el Coaching es un método o serie de metodologías diversas cuyo propósito y finalidad es el de ayudar a otros a alcanzar la autogestión eficiente, desarrollar habilidades específicas o bien plantear y alcanzar metas y cursos de acción.

La etimología del término (la más comúnmente vista) proviene del vocablo inglés to coach, traducido como entrenar… Y de hecho, es habitual relacionar esto con la figura del entrenador deportivo, que para la lengua inglesa se designa con el término coach también. Dicho esto, añadir que hay quien relaciona el significado de este término y enfoque para la mejora personal con otro vocablo y otro sentido (el afortunado sería kocs, del idioma húngaro, con significación de coche o vehículo).

Por tanto, según el primer sentido la labor del coach es asesorativa y formativa a partes iguales, además de orientativa en caso necesario. Y según el segundo sentido, la función que le compete es la de ser un vehículo para el cambio, lo que logra espejando la identidad del coachee para que éste sea consciente de la misma y tome las riendas de su vida, pudiendo cambiarla y desarrollar por sí mismo todo su potencial.

Pero… ¿Cuál de las dos figuras es más cierta o la correcta?

Ninguna, y las dos a la vez. Cada cual puede atenerse al origen y al sentido que prefiera, pero en lo particular, considero que los dos tienen validez y crédito… Y así lo hago constar, sin apegarme a ninguna de las dos en concreto.

Esto se debe a que en muchas ocasiones es necesario aportarle a las personas una enseñanza basada en medios para la introspección, para la expresión, para la relajación, para gestionar uno mismo el aprendizaje de manera más eficiente… Y por ello, estaríamos formando a estas personas. Además, para ello estaríamos tratando de conocerlas mejor, con el fin de aportarles soluciones enteramente a su medida.

Cuando los coachees (alumnos, clientes…) nos aportan sus perspectivas, deseos y opiniones; se supone que les correspondemos -bajo nuestro criterio y el alcance de nuestro conocimiento en general y nuestra empatía hacia la otra persona- con posibles alternativas y planes de acción… Y es entonces cuando nos vemos en el papel de asesorarles, si bien en un sentido más abierto del habitual.

Finalmente, hay ocasiones en las que uno mismo es capaz de sentir el potencial y la belleza intrínsecos en la esencia y la existencia de la persona que tiene delante. En tales casos, yo optaría por abandonar cualquier método o cualquier herramienta que conozca y sepa manejar… Y se lo comunicaría con franqueza. No obstante, hay personas que conocen y emplean medios para que esa declaración tan fervorosa que yo escogería no resulte invasiva ni produzca recelos o tensiones innecesarias.

En este último caso es donde estaríamos siendo el vehículo y el espejo que llevan a uno a ser quien realmente es, a pesar de los miedos y las dudas. A través del desarrollo del amor propio, el coach lograría que el coachee abrace y exprese aquello que en su día definieron como el ser en potencia, haciendo que se convierta en su realidad actual.

Y estos son los motivos de mi ambivalencia y heterodoxia al respecto.

Entrando más en materia, y de hecho, académicamente hablando…

Existen muchos tipos de Coaching diferentes, de los cuales se distinguen por lo general dos tipos principales: Coaching Empresarial y Coaching Personal

  • Estas metodologías o tipos de Coaching suelen incluir entrenamientos basados en charlas motivacionales, seminarios, prácticas supervisadas, talleres y sesiones orientativas. Ahora bien, desde un punto más naturalizado, como el que nos gusta abordar en esta casa…

Coaching es ayudar a las personas a manejar sus problemas por sí mismos

  • Nuestro Coach no nos enseñará algo concreto a no ser que se lo pidamos, puesto que su labor primordial es animarnos a aprender de y por nosotros mismos. Esto se conoce por el nombre de autoconocimiento, que es una de las bases para crecer y mejorar a nivel personal y profesional.
  • Esto no significa que no vaya a traspasarnos ciertas habilidades para la comunicación y la gestión eficaz de nuestros recursos personales, sino tan sólo que su principal acción no es la de introducirnos nuevas ideas y patrones en mente, sino la de exteriorizar lo que ya llevamos dentro, fieles al principio de que uno mismo es quien cuenta con la mayor y mejor información para resolver aquello a lo que se enfrenta.
  • Como recompensa a largo plazo, el Coaching ayuda a ahorrar tiempo y esfuerzos debido a la gestión eficaz de nuestros recursos. Además, promueve la independencia y la capacidad de resolución de nuestros propios problemas… Sin duda grandes beneficios para los tiempos que corren.
  • Esto se traduce en conseguir la autogestión y la personalidad autotélica, a base de trabajo y esfuerzo en el propio desarrollo de uno mismo. Porque seguir los métodos que prometen dar la apariencia de éxito personal no conduce a nada, sin auténtica relación con uno mismo (y menos si se trata de asumir comportamientos y metas ajenos); optamos por descubrir, expresar y realizar nuestros propósitos.

Un Coach acompaña a las personas en su tarea de Entender y Afrontar los Cambios que les ayudarán a realizar el Éxito que buscan alcanzar

  • Todo proceso de coaching empieza con un análisis real de las debilidades y fortalezas de una persona. Se pretende descubrir qué quiere lograr la gente en su trabajo, y ayudarles a imaginar cómo llegar a esa meta. Un coach, como cualquier hombre de negocios, debe entender algo de psicología porque está obligado a motivar a la gente hacia la consecución de esos logros.

El Coaching es una de las mejores herramientas para el desarrollo personal y profesional, y fomenta la autorrealización y la mejora en el estilo de vida

Lo que busca el Coaching es hacer creer y por lo tanto actuar a las personas, para que confíen en ellas mismas y en su capacidad de cambiar cosas.

  • El problema viene cuando centramos nuestro tiempo y esfuerzo en trabajar mayoritariamente nuestras áreas de mejora o debilidades, en lugar de dedicar nuestros mayores esfuerzos a trabajar nuestras cualidades naturales y capacidades distintivas. (Y en imitar en vez de trabajar la individualidad, también).
  • Si hiciéramos esto último, centrarnos en lo que tenemos y no en lo que nos falta; estaríamos maximizando nuestro rendimiento, sobre todo en algo que nos hace disfrutar y además alcanzar la excelencia.

Ilustrando lo dicho con citas…

– No necesitas ser el mejor de todos… Basta con que seas el mejor TÚ MISMO posible.

(Anónima, ámpliamente extendida)

“Si lo veo lo recuerdo, si lo escribo lo retengo, y si lo hago lo resuelvo”

(Confucio)

Bien entonces… Ahora que conoces un poquito más sobre el enfoque del Coaching que se estila en esta casa, es cuando toca que hablemos de otros temas. ¿Qué te interesa realmente mejorar? ¿Quién eres? ¿Quién puedes y deseas ser?

¿Sabes algo de eso?…

En caso de que no, no te preocupes. Podemos ayudarte.

En caso de que sí, bienvenido… Te facilitas el camino.

Kheldar