Santiago

Bueno, no me extenderé mucho, es que no se de donde comenzar así que lo haré desde el final 🙂

¡Muchas Gracias Sergio! Conocí de ti cuando estaba bastante confundido sobre del Fluir de la vida y aunque luego olvide tu existencia te pusiste en contacto conmigo, yo creo que por pura casualidad ¡Jaja! La primera vez que entré a tu foro, estuve en consonancia con las ideas que planteabas, fue ya por cosas de la vida que perdí la oportunidad de seguir leyéndote, tengo que decirte que aunque no lo creas hablas las mismas cosas que Leigh pero bueno ya te darás tu tiempo para conocer de el.

Precisamente ahorita te voy a dar las Gracias por este evento que me sucedió en la madrugada, te había mencionado a esta chica de una manera que hasta yo sentí compleja y en dos frases prácticamente tenias la “solución” al dilema que tenia, pues seguir tu consejo, deje de presionar la situación, la deje fluir… Y si me pongo a hablar de resultados concretos me hiciste conocer a la persona maravillosa que había detrás de esa máscara y más aun, hiciste que yo fuera abierto conmigo, fuera yo mismo en la situación que generaba tantas emociones en mí. He tenido el mejor regalo de fin de año, además creo que las personas a mi alrededor deberían darte las gracias, no porque yo sea un jodido egoísta si no porque esto es un círculo, todo esta conectado, tu me transmites a mí, yo le transmito a los demás y los demás bueno esa es otra historia.

Sin mas que agregar y aprovechando que despedimos este simbólico año. Te deseo un año prospero y que sigas como vas porque mucha gente lo agradecerá !FELIZ AÑO!

 

David

El pasado 22 de diciembre fue un día especial. Con una mezcla de curiosidad, confianza, nervios y ganas asistí a la sesión de Alquimia Interna de Sergio Melich. La cosa prometía, estaba cómodo con mis compañeros y la sala me transmitía calidez y buenas vibraciones.

Ya en materia, trabajamos un buen rato delante del espejo. Uno puede pensar que un trabajo introspectivo así lo puedes hacer tú solito, y es verdad. No obstante, en la sesión llegué un peldaño más a dentro de mí de lo que acostumbraba encima de la cama. Sentí como mis deseos, objetivos, hacia donde quiero dirigirme, lo que quiero cambiar, lo que quiero eliminar y mis puntos fuertes resonaban con más fuerza que nunca. Esto me sirvió para conocer más exactamente cuanta importancia relativa tienen en mi vida los puntos que acabo de escribir.

Por lo tanto, me orienta un poquito mejor hacia donde quiero dirigirme.

Me sorprendí mucho cuando estaba diciendo en voz alta uno de mis deseos porque me emocioné y casi rompo a llorar, no me lo esperaba para nada, me pilló desprevenido… (si ya decía yo que me resonaba con más intensidad). Por tanto, satisfecho al respecto.

No me sentí en ningún momento juzgado por Sergio, me sentí cómodo con su dirección, lo cual me sorprendió, dadas las cosas tan íntimas e importantes que verbalizamos. Y estoy contento de lo que verbalicé, porque cuesta desnudarse frente a personas que no conoces mucho.

La última parte, la de las intervenciones para ayudarnos los unos a los otros me supo bien. De hecho, se me hizo corto. Me sorprendió también que todos los presentes, incluido yo jeje, expusimos nuestras ideas cargadas de fundamento, sin ni siquiera un comentario flojito.

Después de la sesión, nos quedamos cuatro de los presentes para tomar algo en los 100 Montaditos y hablar un poco de esto y de lo otro, psicología, relaciones, sexo, y demás temas amigos que tanto nos gustan.

Sergio nos comentó que hizo que estuviésemos moviendo energías…actualmente no estoy suficientemente informado para darle la razón o rebatírsela, pero la realidad es que esa noche iba a salir un rato con mis amigos de Madrid y me quedé en casa porque estaba hecho polvo, ¡otra sorpresa para mí!

PD: Creo que Sergio Melich es realmente Kheldar el puto Brujo que roba la energía de pobres jóvenes inocentes que sólo quieren evolucionar! jajajaja.

 

Miguel

Desde que conocí a Sergio una nueva realidad sobre el mundo en sí se me reveló como los sellos del Apocalipsis. Dejó de haber píldora roja y azul. El camino alternativo que me habían ofrecido los gurús que todos conocemos resultaba una vulgar farándula. Ahora sólo existía tu propia verdad.

Lo primero que te choca es que sea tan joven, pero digamos que fue de estos niños espabilados, como muy pocos. La gente tiene prejuicios en torno a que puedan existir sabios a esas edades.

Quizás lo más importante es que con Sergio, entre tantísimas cosas, aprendí a no renunciar a esa parte atractiva de mí mismo. Si tuviera que hacer una lista me quedaría corto.

Un detalle interesante es que él no concibe la seducción como algo aislado, un mundo en el que puedas entrar y arrasar. Para Sergio, o Kheldar ‘El brujo’, es mucho más. Tiene que ver con el liderazgo (liderazgo personal antes que liderazgo social, de hecho). Te enseña a que si te aprendes cuatro frases e imitas cuatro movimientos o posturas o copias las inflexiones de la voz de otros, te puede funcionar al principio, pero luego toda esa falta de esencia propia hará que todo se desmorone como un castillo de naipes. Es por eso que con él aprendí a cultivar un espectro mucho más amplio de los aspectos de mi personalidad, que en absoluto hay que descuidar. Gracias a él también descubrí la filosofía oriental por gusto.

Podrías preguntarle a cada momento la frase siguiente que deberías decir durante una interacción en la seducción y funcionaría, pero él no quiere eso: quiere que aprendas a hacerlo desde tu propia personalidad y esencia.

Estoy esperando a poder verle en persona en un taller y aprovechar la visita al máximo para seguir aprendiendo más.